Uno de los pasos más importantes para obtener un buen resultado es preparar correctamente los archivos antes de enviarlos a imprenta. Un pequeño error puede afectar al color, al corte o a la calidad final.
Algunos consejos básicos:
- Usa resolución mínima de 300 dpi para imágenes
- Trabaja en modo de color CMYK, no RGB
- Añade sangrado si el diseño llega al borde
- Convierte las fuentes a curvas o incrústalas
- Revisa ortografía y márgenes de seguridad
Preparar bien los archivos ahorra tiempo, evita errores y garantiza un acabado profesional. Ante cualquier duda, siempre es recomendable consultar con la imprenta antes de imprimir.