El papel es un elemento clave en cualquier trabajo de impresión y muchas veces se le da menos importancia de la que merece. Elegir el papel adecuado influye directamente en la calidad visual, el tacto y la percepción del producto final.
Por ejemplo, los papeles estucados son ideales para catálogos y flyers con imágenes, ya que realzan los colores y ofrecen un acabado más brillante. Los papeles offset o naturales son más apropiados para documentos de oficina, cartas o sobres, ya que facilitan la escritura y aportan un aspecto más sobrio.
También es importante tener en cuenta el gramaje, que determina el grosor y la resistencia del papel. Un gramaje bajo es adecuado para documentos internos, mientras que uno más alto aporta mayor presencia y durabilidad.
Conocer las características del papel ayuda a elegir la mejor opción según el uso y la imagen que se quiere transmitir.